Beber es un acto que realizan las razas de linaje antigüo. Cuando se hace uso del vino (moderadamente, como de todas las cosas preciosas) es salud y medicina. El vino aumenta la fuerza muscular, exalta el sentido genético, estimula el sistema nervioso y psíquico. Rinde fácil la elocuencia. Empuja a la benevolencia. Predispone a la asociación, al perdón y al heroísmo. El vino exalta la fantasía, hace lúcida la memoria, aumenta la alegría, alivia los dolores, destruye la melancolía, concilia el sueño, conforta la vejez, ayuda a la convalecencia y da aquel sentido de euforia por donde la vida transcurre leve, suave y tranquila...